Las fiestas que nunca hice (ni me dejaron hacer)

January 8th, 2008 by Barbara

Siempre he pensado que vivir en un apartamento puede ser la situación propicia para  conocer a muchas màs chicas. Siempre mis amigos me han comentado que las fiestas pueden ser la excusa perfecta para llevarlas al apartamento y entre copas  más y copas menos, conquistarlas, o como dice mi amigo Eduardo,  llevarlas al piso sin que  se den cuenta.

 

Tenía un amigo en Barcelona, Enrique, él era famoso ahí por sus célebres fiestas  en su apartamento. Tenía los mejores tragos y las mejores chicas iban a su  apartamento para organizar  fiestas que duraban todo el fin de semana y que no dejaban a ninguno de los participantes inconformes.

 

Yo nunca pude asistir a alguna de sus fiestas, a pesar  de que éramos muy buenos amigos y había recibido infinidad de invitaciones de Enrique para quedarme algunos días en su apartamento. Siempre había tenido rechazar sus invitaciones porque la mala suerte cruzaba las fechas de las fiestas con fechas de trabajo o estudio importantes.

 

En mi apartamento en Madrid las fiestas siempre estuvieron prohibidas, no es que alguna vez hubiera querido  hacer cierta reunión amical  que terminase  en una noche de excesos y alcohol, pero  las estrictas reglas del apartamento especificaban detalladamente que  estaban terminantemente prohibidas las fiestas o reuniones que  atenten contra la tranquilidad de  los residentes. El límite permitido por los residentes era una eventual música ligera y que no durara más de la media noche.

 

Muchas veces intenté con unos amigos romper las reglas, pero hacer una fiesta  con música baja y sin poder  levantar la voz ni  dar gritos al aire. Era detestable  tener que hacer reuniones en ese estado, mucho más difícil era llevar chicas y hacerles entender que nuestras fiestas debían ser  calmadas para no molestar a los residentes. Era absurdo pensar  que las chicas entenderían eso y nos acompañarían. Ellas nunca lo hicieron.

 

Ante  esa situación solo nos quedaba irnos a discos o armar las grandes borracheras en  bares o en apartamentos de alguno de mis amigos. Cuando renté mi apartamento  nunca pensé que fuese tan difícil poder organizar  reuniones sociales ahí, la mayoría de inquilinos eran personas mayores por lo que el ruido que podría causar muchas molestias y considerables quejas que podrían  causarme  el odio de los vecinos, eso no era algo que me importara mucho, pero la idea de ser invitado a  abandonar el apartamento o a mudarme por no cumplir con las reglas estrictas  si me preocupaba.

 

Resultaba irónico que viviendo solo no podía hacer  lo que me venga en gana, no podía levantar el volumen del equipo de sonido al máximo, no podía  llevar chicas, no podía llevar  amigos y licor, no podía nada en ese apartamento. No es que sea un acostumbrado a las fiestas y me desviva por hacer una cada fin de semana, pero siempre había  imaginado hacer una cuando tenga mi apartamento. Parece que esa idea tendrá que quedar resignada a mi imaginación, al menos  por unos meses más, mientras busco un apartamento  con vecinos y reglas mucho menos estrictas. 

 

 

 

 

 

 


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TODOS LOS FUMADORES A LA CÁMARA DE GAS

January 3rd, 2008 by Barbara

Cuando todo parecía indicar que el tema de conversación obligado en la mesa iba a ser lo referente al encarecimiento de las hipotecas en el mercado inmobiliario español, el interés se desplazó hacia otro tema, por demás polémico. Me refiero a la ordenanza que impide fumar en lugares públicos como discotecas y en los que debe haber un lugar específico para esta actividad que, a diferencia de años atrás, ya no podrá ser un lugar abierto. En efecto, el recinto en cuestión deberá ser cerrado herméticamente, convirtiéndose prácticamente en una cámara de gas. El sueño de Hitler hecho realidad dentro de un marco legal que protege a los no fumadores. Como dije en la línea que abrió este post, mi familia debatió este tema hasta el cansancio durante el almuerzo correspondiente al primer día del 2008. Efectivamente, luego de una noche de 31 de Diciembre en que se organizó la acostumbrada fiesta de año nuevo en nuestro inmobiliario, la familia se reunió para almorzar muy tarde, pasada las tres de la tarde. Primero había que limpiar todo el desorden que quedó luego de una animada fiesta que se prolongó casi hasta el amanecer y en la que los invitados se negaban a retirarse. Varios vasos rotos, paredes sucias, algunos mosaicos del piso fuera de su sitio y un baño atorado fue el saldo de la fiesta de año nuevo pero nadie se acordará de eso sino del gran momento que pasamos junto con nuestros amigos. Al día siguiente, todo estaba quieto y en calma, casi no se escuchaba el paso de los autos por la calle y juntos nos sentamos a almorzar. Los miembros menores de la familia tardaron más en despertar pues fueron los que más tomaron y bailaron. A las 3:15 de la tarde ya todos estábamos presentes en la mesa y recordamos algunos sucesos de la noche y justamente uno de estos sucesos fue el que nos llevó a debatir sobre el tema de los fumadores durante casi toda la velada.

Sucedió que en un momento de la fiesta, cuando apenas había empezado, a eso de las 10 de la noche del 31 de Diciembre, llegó una amiga llamada René, una fumadora consumada que se mantuvo en su libreto y no paró de fumar en toda la noche. Para la llegada de la medianoche, ya se había echado varios cigarrillos y no paraba pero lo gracioso vino a continuación. Apenas habían pasado quince minutos de la llegada del año nuevo y mi sobrino se acercó con cámara filmadora en mano a hacer algunas entrevistas al paso. De repente se acercó a René, que es muy tímida con estas cosas, y de frente le hizo un comentario bastante sarcástico. “Estás mejorando, no te veo fumar desde el año pasado” Los que estábamos cerca soltamos una furiosa carcajada y René se sonrojó pero no se dio cuenta que la cámara estaba cerca y encendida. Ella, al darse cuenta trató de librarse y, nerviosa, encendió su primer cigarrillo del año. Luego sosteniéndolo en la mano quiso eludir el rango de enfoque de la cámara y se volvió. En esos momentos, uno de mis otros sobrinos, de apenas cuatro añitos, sostenía un globo de gas en la mano. El destino quiso que el cigarrillo de René fuese a topar justamente con el globo, reventándolo instantáneamente. Ya se imaginarán lo que siguió a continuación, por un lado mi sobrinito rompiendo en llanto y René sin saber qué hacer y por el otro lado todos riendo y mi otro sobrino registrando todo lo sucedido en video.

Recordábamos estas cosas en la mesa y así fuimos entrando, sin querer, en el tema de los fumadores. Sabíamos que la ley los segregaba cada vez más confinándolos prácticamente a la soledad de su hogar o a buscar lugares cerrados y comunes con otras personas que comparten el mismo vicio. El debate familiar consistió en ver quién tenía la razón, los fumadores o los no fumadores. Evidentemente no nos pusimos de acuerdo pues, si bien es cierto, nadie fuma en mi familia, teníamos criterios distintos acerca del derecho que les asistía a los fumadores. Algunos nos mostramos conformes con la cacería que se estaba haciendo a los fumadores, mientras que otros pensaban que debía haber un límite de cigarrillos que las personas podrían fumar en un lugar público. Esto último me pareció mala idea pues si el recinto era grande no importaba que cada persona fumase un solo cigarrillo, igualmente iba a contaminar el ambiente de los no fumadores. Mi padre, por otra parte, sugirió que no existieran esas cámaras cerradas, pues le hacían recordar los bajos instintos nazis, sino que simplemente debería haber locales que estén íntegramente dedicados a servir a fumadores. Es decir, que existan restaurantes, discotecas, etcétera, que sólo alberguen a personas que fuman. La idea era buena pero habría que hacer estudios de mercado para evaluar la rentabilidad de un negocio con esa orientación. ¿Y usted, qué solución propondría?


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EL ADORNITO CHINO EN LA CASA DE VIVIAN

December 21st, 2007 by Barbara

Hace poco me invitaron a una reunión bastante divertida en la casa de unos amigos. La reunión se llevaba a cabo con motivo del cierre de año en la empresa. Ya era tradición que año con año, cada miembro de la oficina ofrecía su casa como centro de reunión. El año pasado le tocó a Enrique, el jefe del equipo. Su casa estaba ubicada en una callecita por aquellas por donde apenas pasa un auto a la vez y rozando las puertas. Sin embargo, el inmueble de Enrique m sorprendió por sus dimensiones. A simple vista no aparecía muy grande. Desde fuera se podía apreciar que tenía dos pisos. Como dije, la vista se tenía que hacer desde la acera de enfrente, es decir, a menos de cinco metros de distancia. La fachada de su inmueble era empedrada, con adoquines de formas más o menos romboidales que sobresalían del plano en que habían sido incrustados. Los bloques eran de un color grisáceo pero estaban barnizados y brillaban con los rayos solares que llegaban por izquierda. Una fina separación entre los bloques los realzaba brindando el efecto de tres dimensiones y haciendo que la casa tuviera “cuerpo”. La entrada de la casa consistía en una puerta doble, al estilo de los inmuebles de los suburbios norteamericanos. El primer tope era una mampara no de plástico como en los Estados Unidos, sino de vidrio. Era un vidrio semi polarizado con una calcomanía en el centro que tenía las iniciales BCG. Esta puerta era sostenida por un marco de aluminio un tanto flexible. Por detrás de este enterizo de vidrio, se encontraba la puerta de la casa en color blanco, igualmente lustroso pero que no se podía advertir hasta no haber abierto la puerta de vidrio. Una vez que la segunda puerta se abría, un adorno chino colocado inteligentemente en la esquina superior izquierda (siempre bajo el punto de vista el visitante) anunciaba la llegada de las personas mediante sus típicos choques de tubitos de metal. Era un sonido bastante agradable y que justamente fue el nexo con la reunión de este año. Pero antes de contar eso, quisiera concluir con la descripción de la casa del jefe.

Aún desde fuera de la casa, se podía apreciar el segundo piso, en este caso la fachada correspondiente a ese nivel estaba hecha en base a madera, de un tono ocre que hacía una combinación perfecta con el empedrado de la primera planta. La parte alta de la fachada remataba en un tejado de madera a dos aguas y con hileras a manera de parquet. Una pequeña ventana dejaba deducir lo reducido de aquella estancia que era una sala de estar bastante confortable. La sala de la casa era acogedora, bien distribuida con los sofás arrimados contra las paredes para crear una ilusión óptica de amplitud. Una fina alfombra persa quedaba en medio y encima de ella una mesa de centro con pequeñísimos adornos para no obstaculizar el campo visual de los interlocutores. Unas escaleras conducían al segundo nivel donde estaban las habitaciones y la salita de estar, que, contrariamente a lo que deduje desde fuera, no era pequeña. Finalmente esta salita fue la que albergó nuestra reunión laboral de fines del año pasado. Pero volviendo a nuestro tiempo y recordando el adornito chino de la puerta de la casa de mi jefe, comentaré un poco la reunión a la que asistí el viernes pasado.

Esta vez, tocó a Vivian ser la anfitriona de la reunión. Ella era una de nuestras mejores trabajadoras, muy servicial y atenta, si por ella fuese todas las reuniones serían en su casa y seguramente ella amenizaría la reunión pues es una prolija guitarrista como lo demuestran las fotos que usa en sus programas de Chat. Gusta mucho del flamenco y sobre todo del arte del zapateo como íbamos a comprobar in situ. Sucedió que la cita fue hecha para el pasado viernes en horas de la tarde, a eso de las seis. Todo el grupo llegó junto e ingresamos a la casa de Vivian. Pasamos. Su sala era pequeña pero acogedora, había dispuesto unas sillas en auxilio del par de sillones que no se iban a dar abasto para los quince integrantes del equipo. A un costado, la mesa estaba bien surtida con bebidas y bocaditos que de inmediato consumimos. Pasó una hora aproximadamente entre bromas y anécdotas y a alguien se le ocurrió proponer que cada uno de nosotros saliera al frente y contara en que consistió su primer trabajo. Algunos no estuvieron de acuerdo, seguramente por timidez o vergüenza y otros, alentados por el licor, hicieron palmas ante la audaz propuesta. En mi caso decidí salir al frente en primer lugar aprovechando el impulso del momento, luego quedaría en condición de observar cómodamente desde mi sitio. Salí y resumí en poco más de dos minutos mi primer trabajo el cual consistió en mensajería. En efecto, a los 17 años me agencié un trabajo repartiendo correspondencia a casas particulares, nada del otro mundo. Luego mis demás compañeros fueron desfilando, hasta que le tocó el turno a la anfitriona.

Vivian se puso en pie entonces y salió al frente, la noté nerviosa y dubitativa, quizá fuera por el alcohol. Una vez al frente, contó que su primer trabajo había sido de mesera, en un restaurante de comida china. Un trabajo bastante raro tomando en cuenta que ella no era china. Las bromas arreciaron entonces y alguien reclamó el por qué no había comida china en la reunión entonces. Vi que Vivian se arrepintió de la confesión pero tuvo que encajar las bromas. Alguien por ahí dijo –sin calcular el efecto de su broma- “oye, pero en esos restaurantes siempre hay cucarachas, como esa que está corriendo por tus zapatos”. En ese momento, Vivian se desencajó y empezó a zapatear sobre su sitio al mejor estilo de un bailarín de flamenco. No atinaba a avanzar ni a retroceder, sólo zapateaba y aullaba. Al mismo tiempo una carcajada al unísono invadió la estancia pues no había tal cucaracha. En ese momento recordé el adornito chino de la puerta de la casa de Enrique. Qué momento más divertido.


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Mi hipoteca en España y la derrota de Chávez en Venezuela, dos sorpresas en una misma semana. Lo bueno es que ganó el “NO”

December 3rd, 2007 by Barbara

Hay golpes duros en la vida, los cuales muchas veces resultan ser más duros por la forma sorpresiva en la que se presentan. Pues siempre que uno está advertido de algún elemento negativo, suele estar preparado. No en cambio, cuando el factor sorpresa acompaña lo nefasto. Por ejemplo, cuando yo empecé a rentar un apartamento, sabía que todo iba a estar igual cada fin de mes, pues pagaría la misma cantidad al dueño. Sin embargo, al comprar el inmueble en el que actualmente resido me llevé una gran sorpresa, que me hizo dudar acerca de mi decisión de comprar la casa, aunque al final, de todas maneras terminé comprándola.

 

Bien, el asunto es que ya estaba cansado de pagar la renta y quería un inmueble propio. Aunque sabía que la condición de los inmuebles en España no eran excelente, en cuanto a sus precios. No obstante esta barrera, me embarqué en la aventura de comprar una casa. No sabía mucho exactamente de los precios que tenían las casas. Sólo sabía que tendría que pagar por mucho tiempo la hipoteca. Así que tomé una pluma y un papel y saqué la cuenta yo mismo de lo que supondría que costaba una casa. Basado en ideas que tenía como por ejemplo lo que yo pagaba mensualmente en el apartamento rentado, y también en lo que le había costado una casa a mi hermano hacer cerca de quince años. Obviamente yo estaba totalmente en el aire en cuanto a esto de  la compra de una casa, pero en ese momento no tenía ni idea de lo que se vendría después.

 

Cuando, por fin contacté con una agencia inmobiliaria para poder obtener un precio fijo, me encontré con una gran sorpresa. El precio de la hipoteca era mucho mayor al que yo había supuesto, y también por un periodo de tiempo mucho más largo al que yo tenía planeado. Los intereses realmente habían elevado el precio que se tendría que pagar, y eso no era algo que yo esperara.

 

Eso me dejó totalmente atónito, pues en ese momento no supe qué hacer. Como probablemente tampoco Hugo Chávez supo qué hacer cuando se enteró que en el referéndum realizado en Venezuela, su propuesta, el “Sí”, perdió ante el “No”, de la oposición antichavizta. Sin duda un certero golpe a su régimen, pero también creo que fue mayor porque él estaba seguro de ganar. Y en eso radica la mayor decepción, en saber que de lo que se estaba seguro al final no se ha podido lograr. Seguramente Chávez estará pensando en como darle vuelta a eso y preparar otra treta contra su democracia, y también estará renegando de todos y cada uno de los venezolanos que no le concedieron su voto, así como de los otros tantos que se abstuvieron, y no votaron.

 

Su sorpresa es inimaginable. Como lo fue la mía al enterarme de que tendría que pagar una suma de dinero realmente elevada para mi presupuesto. Aunque ya había hecho todos los preparativos justos para que la compra se realice sí o sí, por lo que no podía dar marcha atrás. Mi familia ya estaba preparada, y yo también quería comprar el inmueble, a pesar de esa hipoteca tan cara. Aunque no importaba al final de cuentas todo eso, para llegar a lograr la compra tendría que trabajar más duro para poder pagar el nuevo inmueble.


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La estafa y la falsa hipoteca

November 23rd, 2007 by Barbara

Si alguna vez me sentí tan defraudado por una compra, fue cuando casi -porque al final no lo pude hacer- realicé una transacción para convertirme en el dueño total de un apartamento que había estado rentando durante más de un año con unos amigos. Ellos se iban a ir de viaje y me quedaría sólo. Siendo de esa manera las cosas, decidí que lo mejor que podía hacer era mudarme hacia otro lugar más pequeño, y lejos de donde yo vivía, o comprar ese inmueble en el cual ya tenía un buen tiempo viviendo, para convertirme en el dueño absoluto, y por fin tener un inmueble que fuese de mi propiedad.

 

Hablé con el dueño para que me diera ciertas posibilidades de pago, y este accedió. Sin embargo no todo iba a ser tan bueno en adelante. Si tan sólo me hubiera cambiado de domicilio, para rentar un piso en otro sitio, todo hubiera sido distinto, pero no, yo me enterqué y no quise salir del lugar al cual me había acostumbrado por algún tiempo y que yo pensaba que era el centro de mi mundo, sin saber que pronto ese centro se desmoronaría y que todo lo que había pensado que podría ocurrir, en realidad no iba a pasar jamás.

 

Supuestamente yo debía hacer pagos mensuales de cierta cantidad al dueño, lo que él me dijo que sería la hipoteca,  y después de algún tiempo él me daría los papeles del inmueble. Claro que como yo no sabía nada de esos negocios, pensé que estaba bien. Ni siquiera lo consulté con alguna persona que yo conociera. Así pasé varios meses pagando una suma que a duras penas podía llegar a juntar, preguntándole al dueño cuándo me daría los papeles para tener todo en regla. Y él me decía que pronto, que aún no podía, pero que no me desesperase pues todo iba a ser normal, como si me hubiese dado los papeles hace tiempo. Cuando me dijo eso, fue el momento cuando empecé a sospechar.

 

Por ello le dije que necesitaba hacer unos trámites y que necesitaba los papeles a más tardar en una semana, me respondió algo nervioso que estaba bien. Pero al notar su nerviosismo, yo también me puse nervioso, pues eso me indicaba que algo estaba mal. Además me dijo que renecesitaba unos días para hacer unos papeleos finales, por lo que estaría constantemente saliendo. Me pareció algo normal pero, dejó de parecerme normal cuando cada vez que salía, lo hacía con una maleta, que yo sospechaba estaba llena de sus pertenencias, lo cual me hacía pensar en que iba a huir.

 

Así que llamé a uno de mis amigos, y le pregunté qué tenía que hacer. Desde que le empecé a contar lo sucedido, el tono de su voz fue de sorpresa y pena. La persona a la cual yo le había estado pagando varios meses de supuesta hipoteca como él la llamaba, no era más que otro inquilino, un antiguo amigo del verdadero dueño que no tenía ningún poder sobre la propiedad. Todo ese tiempo me había estado estafando, y más aún, yo no había estado pagando el alquiler al verdadero dueño, por lo cual seguramente vendría próximamente a echarme, todo por mi falta de cuidado.


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Clases de inmobiliaria durante la búsqueda de un apartamento

November 14th, 2007 by Barbara

Estuve buscando apartamento desde hace unos meses y me he podido dar cuenta de lo complicado que es el mercado inmobiliaria hoy en día. En primer lugar, pude darme cuenta de ello porque a través de la búsqueda de un inmueble leí bastante información acerca de la situación actual de la inmobiliaria en España.

 

La sorpresa empezó cuando las noticias de la crisis del mercado inmobiliario en Estados Unidos estaban más vivas, es decir cuando le problema se agudizó más. De pronto algunas personas opinaron que eso también podría pasar en España, y fue ahí donde me asusté en verdad. Pues yo y miles de personas más que andaban buscando una casa se quedarían sin un lugar para vivir, por eso fue que apresuré mi búsqueda tratando de hallar un lugar el cual pudiera pagar sin mucha dificultad, ya que hasta ese momento la barrera más grande que se me había presentado al tratar de cerrar un negocio por un apartamento era el dinero. Claro que yo no contaba con una gran cantidad de dinero, pero los precios que pedían por cada inmueble excedían en muchos casos lo que una persona con ingresos promedio podría afrontar normalmente.

 

Pero este problema no estaba sólo en los apartamentos. Aquellos que optaban por la comprar de una casa también tenían un gran problema monetario: la hipoteca. Claro que para algunas personas eso no era problema pues podían pagar una suma de dinero relativamente alta para la mayoría. Y justamente esta mayoría era la que más sufría para poder ver concretado su sueño de ser dueños de una propiedad. En un inicio, de haber sabido que era tan complicado esto de hallar un nuevo hogar, no hubiera dejado el apartamento que rentaba con un primo y con un amigo de mi infancia.

 

Bueno, después de haber visto tantos problemas, terminé por hallar un lugar a buen pecio. No es muy grande, y tampoco se encuentra en una zona muy céntrica o lujosa, pero es suficiente para mí, pues se halla cerca de mi trabajo. Además es preferible que ahorre para más adelante. Pero bueno, esa es otra historia.

 

Lo que no es otra historia, es que después de haber leído tantas noticias sobre inmobiliaria, mi interés luego de haber conseguido apartamento siguió igual sobre este tema y casi a diario me gusta informarme de lo que ocurre en este ámbito tan difícil de comprender. Justo acabo de leer en un diario, más de lo mismo: se ha registrado en los últimos meses una disminución de la tasa de compras de inmuebles, debido principalmente a que los compradores no desean pagar las altas sumas de dinero por los inmuebles, ni por las hipotecas, por lo que esperan que los precios de estos bajen, para entonces recién realizar sus compras.

 

Pero si los precios bajan, y todos compran casi al mismo tiempo, es muy probable que la oferta vuelva a subir sus precios ante la buena temporada de la demanda. Algo contradictorio en verdad. Solo queda esperar que si los precios bajan, se mantengan así, para que pueda haber un equilibrio en el desarrollo del mercado inmobiliario, y las personas no tengan que pasar mucho tiempo esperando a encontrar un inmueble.


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Entre hipotecas y mundiales de fútbol

November 1st, 2007 by Barbara

Hace un año, cuando me encontraba viajando por varias ciudades de España, tuve la oportunidad de quedarme hospedado en la casa de un amigo con el que había compartido mis años escolares. En su casa me quedé aproximadamente unas dos semanas. En esa época justo se estaba llevando a cabo el mundial de fútbol Alemania 2006 y pude disfrutar de algunos partidos mientras él me contaba algunas cosas de su casa, la cual acababa de comprar junto a sus esposa, pues estaban esperando un hijo, y querían contar con un inmueble que fuera de su propiedad, ya que hasta entonces habían estado viviendo en la casa de los padres de él, y luego en un apartamento alquilado muy cerca de donde ahora viven.

 

Lo primero de los que me enteré, era que la casa en la que ahora vivían, había pertenecido a un amigo de su padre, por lo que el precio que tendrían que pagar por ella no era muy elevado, en comparación al precio de otras casa. Esto se debía a que por tratarse de alguien conocido, el dueño anterior la había dejado a un precio bastante reducido, además, él tenía otras dos propiedades, por lo que para él ello significo más que nada algo así como un regalo. Aunque de toda maneras tendrían que pagar una hipoteca, pues habían recurrido a una entidad financiera para poder pagar la cantidad que se pedía por la casa.

 

En fin, esto de la hipoteca de su casa me lo contó junto a otras cosas acerca de su nuevo inmueble. Por ejemplo me dijo que quería remodelar varios ambientes para que estén aptos para cuando naciera el niño, es decir quería hacer más segura su casa. Sin embargo también me dijo que algunas de las remodelaciones que quería hacer no eran solamente por el niño, sino también por que a él y a su esposa no les gustaba mucho como había estado decorada anteriormente la casa. Por ello la iban a pintar por completo, además de hacer unos pequeños cambios internos.

 

Mientas me iba contando todo eso, recuerdo que veíamos el partido en el cual Francia eliminó a Brasil del mundial. Esa vez yo quería que ganaran los americanos, pues Francia había eliminado también a la selección española de fútbol, y de alguna manera, tenía las esperanza de que Brasil pudiera vengarse  en ese aspecto. Sin embargo eso no pudo llevarse a cabo.  Para cuando terminó el partido, yo ya había escuchado bastante acerca de la nueva casa de mi amigo, y estaba pronto a irme, el auto que me llevaría a otra ciudad partiría en unas horas y debía preparar mis maletas.

 

Y hoy, este recuerdo viene a mí, después de haber oído la noticia de que en el 2014, Brasil será la sede del Mundial de Fútbol, es decir el país anfitrión. De seguro ya en el 2010, el país con más títulos futbolísticos en el mundo habrá tomado venganza en cuanto a su inesperada eliminación el año pasado, pero sin duda alguna, dentro de siete años,  harán respetar su casa y saldrán a dar un espectáculo de este deporte. Tal vez por esa fechas esté viajando otra vez, y algún amigo me acoja en su casa, y entre anécdotas, y el pago de su hipoteca, disfrutaremos del mundial de Brasil.


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Los pasos para comprar una nueva casa

October 26th, 2007 by Barbara

El deseo de mejorar siempre está presente en las personas. Por ello cuando alguien tiene la oportunidad de adquirir algo mejor de lo que tiene en el presente, esta situación es vista con muy buenos ojos. La posibilidad de tener frente a uno la oportunidad de poder contar con algún elemento que rebalse a lo que ya se tiene, es decir que sea superior, no es muy común, por lo que las personas siempre están al tanto de poder captar lo mejor que la vida les pueda dar.

 

Por ejemplo, aquellos que tienen una vivienda pero que desean mudarse, no siempre están frente a la posibilidad de poder encontrar un nuevo lugar en el cual vivir. Esto sucede simplemente porque no se da todos los días la situación de que tengamos frente a nosotros una vivienda a un precio que podamos pagar, y la cual se ajuste a las necesidades que tenemos como familia, ya que cada miembro de una familia tiene la necesidad de un espacio en el que pueda mantener cierta tranquilidad y sobre todo privacidad. Pues cada persona es individual y necesita de un lugar para sí.

 

Por ello ante la posibilidad de que se pueda comprar una casa que sea mejor a la propiedad que se tiene, muchas personas optarán inmediatamente por ir en busca de esa opción mejor que podrá significarles un elemento de gratificación. Sin embargo para que esto pase, existe también un problema: hay muchas personas que se arraigan a sus hogares y no desean cambiarlos así sea por una mansión. Claro que la mayoría no pertenece a este grupo, pero no se puede dejar de mencionar que quienes piensan de esta manera, muchas veces son un freno para que el resto de la familia pueda llevar a cabo la mudanza que deseaba.

 

Sin embargo si se ha pasado este obstáculo de tipo humano, o mejor aún si no se ha presentado, lo único que queda por hacer para llevar a cabo la mudanza hacia otra casa es que se tenga el dinero suficiente para poder pagarlo. Es decir que se cuenta con lo suficiente como para poder hacer el primer pago y luego continuar con los demás desembolsos mensuales de la hipoteca, que se tendrá que hacer por varios años hasta terminar de pagar cada uno los euros que costó la casa. Es decir el pago hipotecario se tendrá que tomar también en cuenta al momento en que se hace la compra, ya que se tratará de pagos que se harán a largo plazo, por lo cual todo debe estar muy bien planeado desde el inicio para luego no encontrarse en una situación difícil.

 

La oportunidad de la compra de una nueva casa, entonces, trae muchos elementos que pueden ser un obstáculo; pero de pasarlos, tan sólo constituirán un recuerdo de lo que se tuvo que vencer para llegar a una vivienda mejor. De esta manera, si usted se encuentra ante la posibilidad de comprar una vivienda mejor que la que ya tiene, no pierdan la oportunidad, y aprovechen lo que la vida les da.


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Disminuyen las deudas por hipotecas en España

October 22nd, 2007 by Barbara

La hipoteca puede ser para muchas personas la principal barrera por la que estamos estancados al momento de adquirir una casa, o un apartamento. Por la hipoteca, casi siempre se presentan los temores al momento de la compra, y ante la posibilidad de no poder pagar puntualmente todos los meses las cuotas establecidas, hay quienes prefieren no meterse en un negocio así, dejando pasar una oportunidad que quizá sí hubieran podido afrontar, y que jamás se le volverá a presentar.

 

Sin embargo, en los últimos meses, este factor del pago de las mensualidades parece que está siendo mejor afrontado por aquellos que poseen un inmueble. Esto se puede aseverara partir de que los registros de las deudas de hipotecas en España vienen, desde ya hace más de un año, en una constante pendiente que aminora cada vez más el porcentaje de población que mantiene este tipo de deudas con los bancos, agencias, o con alguna otra entidad financiera, que le ayudó a conseguir un inmueble. Este caso de bajas en el endeudamiento por las hipotecas se puede notar si se observan las cifras: en agosto del presente año, la cantidad de población con esta deuda era de un 16.6 %, lo cual constituyó el punto más bajo, en el bienio 2006 y 2007. Apenas en enero de este año se tenía un 19.6 % y el año pasado durante el mes de agosto, la cantidad registrada de endeudamiento era de un 22.5 %. Con este panorama se puede notar que el descenso ha sido en verdad significativo respecto al porcentaje de periodos anteriores.

 

No obstante, a pesar de estas cifras, se puede notar también que la cantidad de dinero es mayor en lo que se refiere a la deuda. Con lo cual se equilibran, tanto a favor como en contra los números del endeudamiento hipotecario en el territorio español. Son varias las personas que mantiene las deudas, y a pesar de que en porcentaje hayan disminuido, aquellas concentran una cantidad mayor de dinero comparada con las de hace algunos años. La cifra de la deuda en euros asciende a más 600 000 millones, una cifra que se mantiene ya hace algunos meses sin algún indicio de que pueda diminuir de golpe. Va a tener que seguir un camino de descenso tal como lo ha hecho el porcentaje (aunque este porcentaje haya significado mayor concentración del endeudamiento en la población).

 

Con esta visión actual del mercado inmobiliario, se puede decir que las medidas que se han tomado en este sector son cada vez más fuertes. Como resultado mismo está el descenso en el porcentaje de deudas. Sin embargo, por el otro lado está la cantidad de euros que se deben aún. Esta cifra que se mantiene al alza es lo preocupante. Con una fuerte suma de dinero que se tiene aún por pagar, y las amenazas de una posible crisis inmobiliaria, muy parecida a la que viene ocurriendo en Estados Unidos, en algún futuro cercano; todos (agentes y compradores) empiezan a especular sobre qué pasará. Por lo pronto, lo mejor será pagar cada uno sus deudas, y aprovechar las oportunidades de compra, antes de que los precios estén fuera del alcance de las personas.


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La hipoteca: un muro más de las casas

October 16th, 2007 by Barbara

La problemática usual de las personas que no pueden acceder a una casa por los altos precios que estas representan en el mercado suelen ser el principal impedimento para que la compra de una casa en Madrid, o en cualquier otra ciudad de España sea casi imposible para la mayoría; quienes sólo cuenta con un ingreso promedio, debido a que los sueldos no aumentan proporcionalmente comparado con los gastos que se tienen que hacer y que crecen cada vez más por ejemplo en el sector de los precios de las inmobiliarias. Aunque se trate de reprimir el alza de pecios con medidas fuertes, y cada vez más  seguidas, la realidad dice que el costo de un inmueble, sea un chalet, o un piso, no es accesible a la gran mayoría de españoles que desean adquirir una propiedad para establecerse con sus familias.

 

Una hipoteca baja en España es lo que realmente las personas desean. Que bajen los precios de los inmuebles será un regalo que muchos recibirán con buena cara. Hay quienes por el verano desean comprar una casa de playa, o tal vez sólo alquilarla a un bajo precio y no pueden por el precio que se los impide. Pero hay otras personas que ni siquiera tienen el dinero suficiente como para pagar un apartamento decente en el centro de la ciudad durante el invierno para poder abrigarse del frío que hay en las calles y que parece colarse a las casas como un invitado más. Esas personas serían las primeras que necesitarían que de una vez los precios hipotecarios empiecen a disminuir de manera sustantiva en todos los inmuebles, para poder entrar en el mercado como compradores, o también a través del alquiler, y de esta manera llegar a la adquisición de una propiedad.

 

Sin embargo, las grandes compañías constructoras, a lado también de las agencias inmobiliarias, y por supuesto de las financieras, no muestran un rostro optimista hacia una posible reducción de precios. La cantidad de personas que hoy en día están bajo la situación de pago de hipotecas, o de préstamos inmobiliarios es grande, y representa un porcentaje importante de nuestra población. Los negocios de las inmobiliarias se mueven a base de las grandes masas poblacionales que desean poder contar con la posibilidad de una compra inmobiliaria, que a su vez les permita a estos acercarse al cumplimiento completo de su necesidad de la casa propia.

 

Por ello, si se tuviera un poco más de preocupación por la calidad de los clientes se empezaría a tender ciertas políticas empresariales que permitan a personas de bajo recursos acceder a los hogares que aunque sea, puedan satisfacer las necesidades más básicas, y que no les representen un gran gasto que sea imposible para ellos, pues de esa manera no tendrían la oportunidad de acercarse a una vivienda. La hipoteca es una parte fundamental del juego de las inmobiliarias; quienes tienen acceso a comprar una casa propia estarán atrapados por muchos años en los pagos, pero por ahora es la única forma de empezar a construir un futuro dentro de un hogar propio y que acoja a la familia.


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